"ESAS HOJAS VERDES..."
Con lo que está sufriendo el mundo estas horas, las causas y consecuencias nos dañan a todo el universo. Religiones, ideologías y mucho petróleo matan a inocentes que están al margen de creencias, políticas y usuras desquiciadas por crear imperios a costa de robar vidas que no son números; tenían identidades y ahora son cifras que se inflan en el cómputo diario de la informacicón. Y, con este contexto irrespirable y asesino, resulta chocante programar vacaciones de semana SANTA. Urge cambiar ese imposible adjetivo en este presente por un complemento del nombre más ajustado a esta triste realidad. He optado por el de SEMANA DE PRIMAVERA. Las estaciones del año no tienen dueño. Nadie puede robarlas ni matar por ellas. Son regalos de la naturaleza y ella no es culpable del maltrato humano que sufre y, de momento, a pesar de sus alteraciones y desarreglos, cumple hasta dónde puede. La primavera es sinónimo de renacimiento (del latín, primer verdor) y, parodojas del present...