"¡O TE VAS O TE VAS!"
Naciste para incordiar. Tú yo yo nunca nos llevaremos bien. Nos odiamos mutuamente y sabemos que uno de los dos sobra en mi casa. Yo voy a por ti y tú, a por mí. Todo entre nosotros es mutuo y no tiene arreglo. Lo sabemos. Nunca te invité, pero te da igual. Aprovechas cualquier resquicio y aquí que te presentas. Y, desde el primer momento, te oigo en mis silencios. No buscas pasar desapercibido ni esconderte. A cara y cuerpo descubiertos, me okupas. Al menos, te aviso de que no insitas antes de la guerra y varias oportunidades de salvamento te ofrezco. Sé que me oyes, pero tu orgullo es más fuerte que tu vida. Pasado el ´a la de tres´, se acaban tus posibilidades y comienza la persecución sin piedad entre ambos. Sabes que voy a por todas y nunca me rindo. Cargo mi arma, el cuerpo a cuerpo también entrará en el combate. Ya no hay piedad. Tantos avisos y no quisiste escuchar; ya no hay marcha atrás. El primer ataque son nuestras miradas fijas, no nos quitamos ojo durante cinco segun...