"LA EMÉRITA:Y"
Fue una adaptación para momentos necesarios. De origen griego, su pedigrí quedó relegado a copulaciones estipuladas entre dos (si chocaban, la e la socorría); Siempre más cerca del pueblo, estaba la latina para solucionarlo que tenía su punto, y seguido de muchas comas; Si la idea no era clara, la o pensaba por ella. Su voz era muda y su presencia también. Vivió siempre en un silencio regio que se imponía con la eterna soledad palaciega. La robaron de un alfabeto para rellenar el nuestro de conexiones clásicas nunca estrenadas; su falta de experiencia ante su partenaire la sumió en sombras recortables para usos esporádicos (más restas que sumas...). Le buscaron compañía en algunos actos donde, asistir desparejada, sería llamativo en exceso; por su puesto, no sería un galán, tan sólo una vocal fiable y lejos de comentarios cortesanos. Se cree que su origen nació con un "YA" al decir ¡basta! Hija de reyes, hermana de rey, reina consorte, reina emérita, madre de rey y abuela d...