"LA NIÑA DE LAS 8.45"
Immanuel Kant, filósofo prusiano, fue precursor del idealismo. Hoy, es uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y de la filosofía universal. Cuentan que era tan metódico que sus vecinos y paseantes coincidentes con él cada mañana, ajustaban su reloj porque daban por hecho que el suyo era exacto marcando el horario perfecto y matemático para el resto de sus conciudadanos: eran las 7 en punto en ese encuentro. Las 8.45 era mi puesta en hora. Ella, ignoro su nombre, con escasos meses a mi llegada, ya marcó maneras. Su madre, supongo, la llevaba en su carrito de bebé hacia la guardería y su llanto con ella. Aún no hablaba, pero lloraba perfecto. Y así, cada mañana y a la misma hora, sus quejas y lamentos se manifestaban en el aire, bajo el paso de mi balcón y yo sabía si iba retrasada en mis quehaceres o en su punto. Meses más tarde, aprendió a balbucear palabras y nunca faltaban los buas y los noes en su hora preceptiva. Llegó a la primaria, sus frases se completaban y d...