"EL FUTURO QUE SEREMOS"
La ignorancia, la maldad, la inmadurez y el sadomasoquismo han escrito el futuro; no lo dice el tarot ni la imaginación sino el pasado que resucita en este presente continuo donde habla en las urnas y elige viajar a la oscuridad ya sufrida y tan olvidada por jóvenes sin cultura de una libertad limpia y de otros que se quejan de que su dinero se reparta en personas migrantes que sustituyen a familiares cercanos que tomaron el mismo rumbo, en dirección contraria, al escapar de miserias y ausencias de nuestra palabra y opinión. Y están los de siempre, los herederos de casta medieval, los señores que ganan las guerras porque es la tradición del triunfo unido a la riqueza.
Ya está por las calles ese maldito espíritu dando bandazos por cualquier resquicio y a cara descubierta. No se esconden y, sin pudor alguno, manifiestam su programa cerrado porque las cárceles sólo se abrirán para entrar y poco salir de ellas. Tienen un líder prefrabricado por otros mayores cuyo papel es representar tragedias en el teatro de la vida prohibida y palabras mudas. Poca comedia, pocas risas y ninguna poesía se exparcirán en el aire cargado de los miedos.
Junto a los migrantes devueltos, estarán los que se irán con ellos: los blancos, los D.N.I., expedidos en este país, que deberán elegir la soga o la libertad.
Y volverán las hieles a los prados verdes: mujeres anuladas, amores escondidos, escuelas a reglazos, domingos de guardar y miedo, mucho miedo.
Sólo la buena cultura, aquella que no miente a la historia, la sensibilidad de la libertad de amar, hablar, contar y cantar puede salvarnos. Sólo unos meses esperan esas urnas para entrar o no en ese inframundo del que tanto costó salir con la bandera de la libertad.

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