"DE LO COLECTIVO A LO INDIVIDIUAL"
No soy creyente. Sólo bautizada a los cinco días de nacer, vaya esto por delante. Soy curiosa y busco los comportamientos humanos para catalogarlos en mi escala de valores. Mi tiempo libre me permite gastarlo sin horarios y visioné el fenómeno arrasador que ha producido la visita papal. La gente se echó a la calle desde sus casas, ciudades y países para contemplar escenas esperadas de tal insigne persona que representa para muchos, al parecer, algo más que un hombre y lo elevan a la categoría de divinidad. El espectáculo salió perfecto. Muchas personas implicadas hicieron posible que todo brillara con el resplandor soñado. Incluso, reconozco momentos mágicos de belleza coral impresionantes. Confieso que no esperaba tantos católicos, o no, dispuestos a esta celebración. Admito que el nuevo papa no me inspiró ninguna emoción hasta que le plantó cara a Tump; su silencio y apatía anteriores engrandecían la figura de Francisco..., pero, alzó su voz y se enfrentó al enemigo...