"¡O TE VAS O TE VAS!"


Naciste para incordiar. Tú yo  yo nunca nos llevaremos bien. Nos odiamos mutuamente y sabemos que uno de los dos sobra en mi casa. Yo voy a por ti y tú, a por mí. Todo entre nosotros es mutuo y no tiene arreglo. Lo sabemos. Nunca te invité, pero te da igual. Aprovechas cualquier resquicio y aquí que te presentas. Y, desde el primer momento, te oigo en mis silencios. No buscas pasar desapercibido ni esconderte. A cara y cuerpo descubiertos, me okupas. Al menos, te aviso de que no insistas antes de la guerra y varias oportunidades de salvamento te ofrezco. Sé que me oyes, pero tu orgullo es más fuerte que tu vida. Pasado el ´a la de tres´, se acaban tus posibilidades y comienza la persecución sin piedad entre ambos. Sabes que voy a por todas y nunca me rindo.

Cargo mi arma, el cuerpo a cuerpo también entrará en el combate. Ya no hay piedad. Tantos avisos y no quisiste escuchar; ya no hay marcha atrás.

El primer ataque son nuestras miradas fijas, no nos quitamos ojo durante cinco segundos obligados de corneta en ese primer ataque. Te vas y tratas de esconderte en silencio y me despistas, es verdad. Yo te espero quieta, sé que pronto volverás a mí. En efecto, el blanco te atrae y ahí te espero. Y empieza la batalla. Tras varias idas y venidas en el campo abierto, siempre te debilitas y tu altanería da la cara de cansancio. Yo no me fatigo tanto como tú y no abandono. Cojo mi infalible, le quito el seguro y ya voy a matar. Se oye gritar más fuerte, serán tus últimos lamentos y así fue. Dos minutos más tarde, yacías en la encimera bocarriba. Sólo eres un punto negro en esa superficie tan blanca. Respeto el duelo y vas a la fosa común, al descanso eterno. 

Vuelvo vencedora a mi salón. Recupero mi espacio y mi poder sobre mi casa. Ni diez minutos pasaron: zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz sobrevuela a mi alrededor. Algún familiar viene con aires de venganza, pero no fue tan fácil, eran dos. Sólo gané una batalla. La guerra no ha acabado entre los mosquitos y yo...

Ahora, vienen armados más expertos y entrenados... Decido parlamentar y alcanzar acuerdos. Sólo permitiré una visita al día, nos saludaremos con educación, tres vueltas completas y a volar hasta el nuevo día. En las guerras, no queda otra que pactar.

Comentarios

  1. Ay qué gracioso, qué manera tan original de contarlo, son odiosos, sobre todo ese ruidito zzzzz. Un abrazo, guapísima 🫂😘😘

    ResponderEliminar
  2. ¿Donde está el mosquito? ¿Aquí o aquí?
    ¿Donde está el mosquito¿ ¿Aquí o ........
    ...puffff. sacabooó

    ResponderEliminar
  3. Eso te pasa por matar arañas...😬 ¡vivan las arañas tela del telón...! 😇😁😂

    ResponderEliminar
  4. "Si no puedes contra el enemigo, alíate a él", eso dicen.
    Haz hecho bien pactando, hasta que uno de los dos incumpla el acuerdo, que seguro será el insecto porculero. 😂
    Me ha encantado amiga, qué Arte más grande, al mínimo detalle. 👏👏👏😂😂😂

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No había visto tu comentario ni el relato de nuevo. Qué arte teneis tus letras y tú. Me río mucho. Besos, querida Inma!!!

      Eliminar

Publicar un comentario