"LA BUTACA BAILA SOLA"

 

La butaca deshabitada seguía meciéndose. La cafetera pitaba en su hervor y la taza seguía vestida con su plato de domingo, lista y acompañada de ese azucarero centenario, con algunas flores despintadas de tantas aguas y jabones en piletas antes y duchas más tarde.

La luz dormía su siesta del estío y la radio agotó sus pilas y sus palabras. Un silencio sospechoso temía alguna sorpresa de las que no se anhelan. Al rato, del escenario sólo quedó esa butaca que seguía su ritmo imparable de que no todo había cambiado. El café, helado; el plato volvió a su estante con su pareja de baile y el amargor tomó la palabra sin pronunciarla. Fueron tantos los años repetidos que cada uno se sabía su papel de memoria (tantas navidades, cumpleaños, nacimientos... y la soledad que llegó porque estaba en el guion). El atrezzo se convirtió en elenco y la función se representaba a diario sin más público que los recuerdos.

El teatro acabó en piedras escombradas. Los palcos vecinales cayeron y la vida con ellos. Y, desde esa calle, cada tarde, la butaca se coloca en su puesto en espera de que el telón se alce y sus crianzas vuelvan a aplaudirla.



Comentarios

  1. Inma Reivan18/4/26, 10:50

    Pero cuánta sensibilidad amiga, flipá me dejas. "La mecedora baila sola" me recuerda a ese dueto musical. Cuántos recuerdos engendra ese balancín, cuántas historias vividas tras ese balanceo que reconforta tanto, que cierras los ojos y te invita a la ensoñación, e inclusive abiertos.
    Me encantan las mecedoras , aunque la vea vacía, aunque rechine de vez en cuando, aunque ya no la pudiera utilizar.
    Qué bonito querida Moby, precioso. 🥰🥰

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    1. Qué belleza de comentarios, me encantan y me encastas tú. Montones de besos, querida Inma

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  2. El gran teatro del mundo reducido a nuestros pequeños teatros de títeres... Muy muy queridos y muy muy cercanos... Pequeños y cercanos, queridos y añorados pero nunca olvidados. 😢 Er More dixit.

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    1. Lo peor es cuando se olvidan en vida (cuando aún viven ellos...). Muchos besos, querido More.

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