"DE LO COLECTIVO A LO INDIVIDIUAL"
No soy creyente. Sólo bautizada a los cinco días de nacer, vaya esto por delante. Soy curiosa y busco los comportamientos humanos para catalogarlos en mi escala de valores. Mi tiempo libre me permite gastarlo sin horarios y visioné el fenómeno arrasador que ha producido la visita papal. La gente se echó a la calle desde sus casas, ciudades y países para contemplar escenas esperadas de tal insigne persona que representa para muchos, al parecer, algo más que un hombre y lo elevan a la categoría de divinidad.
El espectáculo salió perfecto. Muchas personas implicadas hicieron posible que todo brillara con el resplandor soñado. Incluso, reconozco momentos mágicos de belleza coral impresionantes. Confieso que no esperaba tantos católicos, o no, dispuestos a esta celebración.
Admito que el nuevo papa no me inspiró ninguna emoción hasta que le plantó cara a Tump; su silencio y apatía anteriores engrandecían la figura de Francisco..., pero, alzó su voz y se enfrentó al enemigo universal sin miedos y mucha claridad. Empecé a respetarlo. Tenía la fuerza y la usó.
Vi en él una hibridez entre su cargo eclesiástico y su defensa de la humanidad como persona comprometida, pero sentía más honda la compatibilidad natural de Francisco.
Ayer, en el Congreso, ante representantes de distintas ideologías políticas y con alguna o ninguna creencia religiosa, desdobló su mensaje: fue jefe de estado, porque lo es, y su visión política, social y humanitaria se desplegó hacia las bancadas que, sin entender que eran ellos los acusados, aplaudieron como el resto esos siete minutos. Había pronunciado un mensaje para un colectivo político más allá de nuestras fronteras y la ovación, en ese campo, fue, sin duda, merecida por su claridad y razonamientos.
Pero, en medio de su discurso, dejó aparcada su jefatura de estado y se volvió el padre de la cristiandad de nuevo y se pronunció sobre temas que no pertenecen a nadie más que al individuo que le incumbe: el ABORTO y la EUTANASIA. Hizo una mezcolanza fuera de contexto incompatible con su lucha de pedir deseos de entendimiento de los unos con los otros. A mi modo de ver, se anuló de nuevo a la mujer y a aquellos que deciden cuándo llega el momento de irse. Nadie que no sea la propia mujer como el enfermo en cuestión tienen el derecho de esa decisión puesto que es, puramente, individiual y nadie, ni por motivos sociales ni religiosos puede tomarese la libertad y expresar su criterio según principios, de unas leyes aprobadas por la mayoría del poder legislativo en nuestro país y que podría perjudicar a los que necesiten de ellas.
Hoy ha terminado su primera parada en nuestro país. Aún le quedan varias celebraciones con sus correpondientes ovaciones. La gente, ahora, lo adora, pero me queda la duda de si pesa más su traje blanco y su implicación por llevarlo que ese amor tan verdadero que aclaman.
Personalmente, me gusta en su forma de enfocar y razonar la defensa de la humanidad buscando la juticia de la igualdad para todos. Su tarea en sembrar la paz anulando la guerra. Dialogar sembrando amor y concordia para todos y todas. Es el pastor de la iglesia y ostenta la jefatura de su país. Dos cargos supremos, pero, en muchas ocasiones, incompatibles. Quizas, ejerciendo sus poderes por separado, pueda lograrlo y llegar a buen término. Tiene como ejemplo a Francisco y aún le lleva mucha ventaja para ganarse el amor y el clamor sincero de su antecesor.
OBSERVACIONES DE LA AUTORA:
1.- SU NEGACIÓN AL ABORTO Y A LA EUTANASIA PONE EN PELIGRO QUE, EN UN FUTURO, PUEDE SER SUSTENTO PARA UNA DEROGACIÓN EN BASE A SU OPINIÓN. SON DOS LEYES MUY FRÁGILES Y, SI UN VIENTO FUERTE ARRECIA, PUEDEN CAER SI NO PASAN A SER CONSTITUCIONALES ANTES DEL 27.
2.- TODO MI RESPETO PARA LOS CREYENTES DE VERDAD.

Totalmente de acuerdo, no lo has podido explicar mejor. Un fuerte abrazo amiga ! 👏👏👏👏👏👍👍🤗
ResponderEliminarBesos grandes, AMIGA!!!
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