"HISTORIA DE OTRA ESCALERA..."
Buero Vallejo creó vecinos en torno a una escalera y Camilo J. Cela dio vida a una Colmena enraizando historias de perdedores de mucho llanto y mucha hambre. Supervivientes en ambos escenarios que, como el telón subía y bajaba en los actos que cerraban y abrían momentos de cambios. En mi teatro particular, mi cuerpo era pequeño, mis piernas cortas acordes con mi edad de aún sin uso de razón catequista; sin alas visibles, escondidas entre secretos de sueños por venir: volaba. Y era real. Me merendaba escalones de tres en tres hasta la torre que era mi azotea. Era yo un peso pluma, ligero, fácil sin llamar a los vientos..., yo volaba. El descendimiento lo hacía sin apenas tocarlos; al trote, sin asirme a barandilla, en silencio. Era tal el entrenamiento y mi pasión por conseguir la mejor marca que me postulaba para el más difícil todavía: Bañeras sin centrifugado con más agua que ropas las elevaba con esa velocidad y conseguía el podium de nuevo. Fui plusmarquista hasta que la...