"LO PEOR DE CADA CASA"
LA " VERGÚENZA" EN NUESTRAS LENGUAS Ayer, no luchó media España contra la otra mitad. No fue una nueva guerra civil, no hubo esa fraternidad de muerte y sangre derramada. Sólo la usura de los poderosos declaró la guerra a los defensores de la dignidad y esa fue su arma más potente; el enemigo no conocía ese recurso. Con nombre y apellidos y en pie, se retrató esa indignidad indefendible frente a los que no tienen escaño, ni tampoco adoquines arrojadizos ni cuchillos afilados que ataquen más allá de una barra de pan. Mientras, diputados que representan a sus votantes hicieron oídos sordos a sus electores dando por hecho que el problema de la vivienda sólo afecta a los acampados en cada plaza de más ciudades y votantes rojos, amarillo y violeta. Ayer, 178 elegidos para la defensa de su electorado cayeron a los infieno...