¡"ALGUNAS HOJAS VERDES LE HAN SALIDO"!
Cuando gritos de ecos prolongados en tiempos irascibles se transforman en un diálogo inesperado donde ambas partes pretenden melodías de un discurso sincrónico, la rama del olmo seco renace y brotan las esperanzas machadianas de que aún es posible el cambio.
Cuando las palabras se despiertan y actúan en consonacia bilateral, el adiós se vuelve un hasta siempre, incluso, un hasta pronto y le dices un "que ta vaya bonito". Porque la lucha ha de tener caducidad y no prolongar lo que fue con lo que puede aún guardar en cofres sin llaves y que terminen de curarse en la lejanía y ausencias. Y, hoy, ha pasado. Que llamen a tu puerta como si fuera el primer día en vez del último es olvidar y del olvido florece el perdón. Es raro, pero ocurre, doy fe. Años largos insufribles para unas escaleras de encuentros se reconvierten, al final, en una alameda de paseo sin horario y, con ella, la libertad te saluda y tú a ella. Y no es tan difícil, unos minutos de buena voluntad sobran y la paz estaba en medio, en el centro y, el resto, en sus casas de paredes también complicadas que no querían ambientes bélicos de cinco contra uno. Confieso que yo pertencía al frente popular en estos años porque, finalmente, esa unión cívica es la que ha ganado en las urnas de la serenidad y la comprensión.
Con todo este proceso de pacificación, se demuestra que no es la guerra ni los guerreros los que la ganan con armas, tanques y bombas. La educación de la no respuesta con palabras que no proceden son las grandes figuras de la estrategia que, pareciendo dormida lució más despierta que nunca, dio ánimos a la convivencia con la inestimable ayuda de una conjunta serenidad.
¡27 DÍAS AÚN POR DELANTE: QUE LA CORDURA Y LA GENEROSIDAD SEAN LOS MOTORES DE NUESTRO FUTURO!

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