"AMORES Y RECUERDOS"

 

Este otoño, redescubrí mi serie favorita completa, treinta temporadas con vientidós capítulos en cada una: "LEY y ORDEN".  Un clásico del buen hacer donde se lucha por causas complicadas que no siempre logran salvarse. Dan su vida exponiéndolas con su cuerpo y mucha inteligencia. No hay buenos ni malos, sólo personas que se muestran con luces y sombras dejando al aire sus imperfecciones y sus fracasos durante las etapas que los transforman según su aprendizaje y empatía con los del otro lado.

Justo ahora, voy por la última temporada. Los actores, personas con las que muchas te identificas o no, se han reunido en esta ocasión y observas cómo ha pasado la vida por ellos. Es un derroche de recuerdos unidos en acción casi tres décadas después.

Estos últimos meses, amores y recuerdos me envuelven en, quizás, la última temporada de muchos capítulos duplicando los años de esta serie de lujos humanos con los que tengo la gran suerte de reunirme y darnos ese amor imperdible y compañía intermitente que llegan siempre que nos vemos.

Algunos se han quedado por el camino de lo contrario a la vida que se los llevó para siempre. Otros, ya no están porque, simplemente, se fueron  y tampoco volverán porque ya no tenían más que amar ni contar. La puerta siempre estuvo abierta para salidas voluntarias. A diferencia de la ficción, no hay cárceles que retengan. El amor, si lo es con cadenas, no es amor.

Soy muy afortunada. Tengo una vida lujosa de amores y recuerdos. Amo tanto como me aman a mí y esa es mi riqueza: mi FAMILIA de sangre en la que integro la de AMISTAD: tantos nombres que no me daría el espacio para nombrarlos. Mi hija, sus hijos, su padre y su mujer (mi gran amiga), mis hermanos y los suyos y, mis primos y primas cercanos aun viviendo lejos: Pilar, Domingo, Pepi, Manoli, Marisa, Juanjo, Elena, Carmen, Lucas, Pablo...) más que familia, son un placer. Compartir con ellos unas horas es recargar energías para alargar momentos de más recuerdos del ayer  y que serán del mañana. Y qué decir de mis amigas y amigos, los grandes, los MUTUOS. No necesitan nombrarlos, ellos y ellas lo saben y yo también.

Toda mi gente, la que pervive a mi lado aun en la distancia y en el tiempo, es la que aparecerá en esta reunión de abrazos y adioses que afianzan esos recuerdos y amores que dan cierre de oro a toda una vida de aprendizaje con tropiezos, caídas y vuelta hacia arriba. Porque de eso va la vida, muy dura a veces, pero con la fortuna a mi lado siempre de que me ayudaran a levantarme echándome sus manos y sus corazones con tanto amor.

                                          ¡¡¡SÍ, MI VIDA ES UN LUJO!!!

Comentarios

  1. Doy fe.
    Abrazos para todos.
    ( Nicasia)

    ResponderEliminar
  2. Me incluyo, por supuesto, en los amigos que te quieren. Un besote. 🥰🥰🎶

    ResponderEliminar
  3. Yo también me incluyo entre tus amigas, recuperarte ha sido un placer, no tengo la suerte de tener ese ramillete tan extenso como tú, pero mis hijos, nietos, dos primas, amigos y amigas auténticas me hacen felices. 🥰

    ResponderEliminar
  4. Encantadísima de haberte recuperado. Muchos besos, querida Rosa.

    ResponderEliminar
  5. Lo poco que nos hemos visto y parece toda una vida de comprensiones mutuas.Qué GRANDE ERES AMIGA QUERIDA !! 😘🌹

    ResponderEliminar
  6. Las almas se unen en las esencias, no en las presencias. Te quiero, Inma!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero qué bonita reflexión! Yo también te quiero.

      Eliminar

Publicar un comentario