Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2026

"Y NO SONÓ LA ALARMA...!!!

Imagen
  La estantería amaneció mueca; la falta de la pieza central desdibujaba esa línea perfecta en la que vivió. Lo vi, mis ojos me avisaron, pero no lo vimos a la vez. Un vacío imposible, un roto llamativo que no arreglarían hilo ni aguja. Se fue durante el sueño, ese que olía a malvas frescas inmortales, pero se fue. Muchas confusiones multiplicadas, no era un descosido; la imagen estaba ajada más allá de esa ausencia. El resto seguía en su sitio, como soldados a mi orden del ya...; no tardaron en romper filas, nada los mantenía firme en ese escuadrón tan sólido, tan invencible donde sus generales los sostenían agrupados y sujetos entre sí. La debilidad los condujo al seísmo en el más alto grado de la escala. Antes del mediodía, la tropa yacía entre el suelo, la mesa, el sofá...; algunos de gravedad; otros, muertos. La vida se paró. Los cadáveres vivieron una larga vida en ese trágico escenario y yo, con ellos. Sueños sin dormir me paralizaron a mí y a mi aliento. Un día cualquiera, ...

POEMA: "¿ Y SI LO HACEMOS...?"

Imagen
  Ella cierra su luz, se esconde. Quiere huir, borrarse, escapar... Parece decidida, esta vez, sí. Resuelta.  Si nos deja,  nos vamos;  su presencia vital, la noche se irá con ella. El día se mimetizará y harán nueva pareja, lejos, perdidos, sin rastro. No dejarán migas tras ellos. Y yo los entiendo. A su paciencia infinita  se le ve el fondo: agujeros carcomidos de bocados amargos. Dos niños los miran, sus húmedos ojos los empapan. Gotas que caen de llantos y penas. Ese agua fresca, aunque triste, les hace felices; llaman a otros, a otras y llegan. Juegan, cantan, bailan y se alegran. No hay guerras, era agua nueva. Las estancadas corrieron con su fuerza, y con ellas, las tristezas. Ellos se miraron con mirada tierna: ¿y si lo hacemos? los niños se lo merecen. Luna y Sol se quedan, volvió la primavera. ¡NADIE MERECE UNA GUERRA!

"ELLA Y LOS DEMÁS"

Imagen
La única silla miraba a la ventana. La pared exterior la embrujaba. Sin apenas huecos, lucía una fachada vestida de harapos grises desconchados de antiguos y lejanos abandonos. Invitaba a los ojos a perderse en ella. Era un cuadro digno de museo; ella era el museo. La silla y yo nos disputábamos las mejores vistas. Nadie más. Si alguien pretendía destronarnos, ella se escondía y no se dejaba lucir. Desde su vitrina al aire, nos contaba su larga vida. Olvidó su edad, creyó que nació allí un día de cualquier año de no sabe qué siglo. Nunca su biografía vio la luz. Ramalazos en su memoria le trae visiones de ese tan largo pasado. Más piedras que cemento le dan pedigrí y mucha edad. Las muertes de otras aledañas sólo la rozaron, nada que no se pudiera curar con más cicatrices. Nadie más la contempla. Desde la calle, no ves sus ojos, sólo un cuerpo magullado al que la vida sigue maltratando. Sus estrechos metros impiden lucir su cuerpo entero y no es más que un muro de paso hacia otro camin...

"NO TE DEMORES, MUJER"

Imagen
  Con la mano abierta y el puño cerrado la recibió esa tarde. Un monólogo de golpes caía sobre ella. Sólo el cansancio lo paró. Maltrecha, sangrante, sin aliento ni balbuceos se incorporó. La cena no esperaba; no soportaría una segunda sesión si la mesa no la vestía con platos aderezados con tanto dolor y sus lágrimas sazonanando ese consomé. El pescado, como ella; dejaron de ser peces libres en el mar y, ahora, los devoran sin recuerdos ni piedad. Su rostro despertó, ella no durmió, y no se reconocía en el espejo. No bastaría el maquillaje, su piel hinchada no lo disimularía. El miedo a ese salir desnuda, sin más vestimenta que un color, la aterraba. Tantos años disfrazada de felicidad volarían en las calles y en las miradas cercanas, conocidas, familiares sin excluir a las ajenas.  Lo que nadie vislumbraba era lo más trágico. Su aspecto no era más que la punta de una maldita estrella. Su cuerpo destrozado, vejado: roto, se negó a contarlo. Sus terrores la paralizaban, pero, ...

POEMA DE SUEÑOS. "HOY NO HABLARÉ DE LA GUERRA"

Imagen
  Quizás, ayer,  unas semanas, unos años..., el mundo rió unas horas. No  de alguien, sino con alguien. Brotaron risas en el aire, esa brisa que abre bocas  y nacen sonrisas. Y sé que fue verdad. Yo no lo vi, pero, lo creo. Ese día se vistieron de fiesta, por presentimientos, porque rompieron aguas avisando; qurerían salir al mundo, a escena... que la acunasen, que no faltaran cosquillas, de muchas manos, de muchos dedos, sin gatillo ni fuego. Ganaron las risas, murieron los miedos. El mundo está de parto de nuevo.  Placentas que alimentan crean mundos nuevos. El cuerpo se abre y coronan cabezas que nos alivian. La risa está de suerte, será grande la cosecha.