"EL CAÓTICO REPARTO Y EXPLOTACIÓN DE LOS MENSAJEROS ON LINE"
Que ayer mi salida, por fin a las calles, fuera un evento era una aventura esperada; algunas gestiones me obligaron y los vientos me impulsaban hacia rutas distintas; esto, en Cádiz, es natural e inevitable. El bullicio humano era tremendo; calles tan estrechas agolpan los pasos retenidos sin avanzar cuando ni los vientos empujan. Muchos compradores, muchos niños soñando en los escaparates si los reyes magos emplearán toda su magia para cumplirlos; muchos carros de la compra diaria y, agobiantes carretillas desbordantes de paquetes para entregar en domicilios. La multitud chocaba con ellos y el resultado fue que mucha de la mercancía caía al suelo y era complicado, por el espacio, recogerlo y colocarlo de nuevo en el frágil soporte que los soportaba. Imagino que algún que otro daño quedó en el empedrado y llegaría magullado a su destino. Las compras on line son rápidas y sueles encontrar lo que ya no abastecen los comerciantes locales y, sí, es penoso no encontrarlo en tu ciudad. Añoro...