"EL CAÓTICO REPARTO Y EXPLOTACIÓN DE LOS MENSAJEROS ON LINE"
Que ayer mi salida, por fin a las calles, fuera un evento era una aventura esperada; algunas gestiones me obligaron y los vientos me impulsaban hacia rutas distintas; esto, en Cádiz, es natural e inevitable.
El bullicio humano era tremendo; calles tan estrechas agolpan los pasos retenidos sin avanzar cuando ni los vientos empujan. Muchos compradores, muchos niños soñando en los escaparates si los reyes magos emplearán toda su magia para cumplirlos; muchos carros de la compra diaria y, agobiantes carretillas desbordantes de paquetes para entregar en domicilios. La multitud chocaba con ellos y el resultado fue que mucha de la mercancía caía al suelo y era complicado, por el espacio, recogerlo y colocarlo de nuevo en el frágil soporte que los soportaba. Imagino que algún que otro daño quedó en el empedrado y llegaría magullado a su destino.
Las compras on line son rápidas y sueles encontrar lo que ya no abastecen los comerciantes locales y, sí, es penoso no encontrarlo en tu ciudad. Añoro los tiempos en que ibas a varias tiendas y elegías, pagabas y a casa con tus adquisiciones y tan contento.
Hoy todo ha cambiado, sólo estos días de última hora, se observan movimiento físico de entrada y más salidas porque carecen de lo que deseas.
Y ya no vuelves a casa con tu bolsita y tus regalos envueltos con esmero justo para entregarlo el día esperado.
Y no, no es culpa de los mensajeros que deben destrozarse espaldas para que todo llegue a su destino en día y más o menos, franja del día esperada. Hace poco, hablé con uno de ellos que conozco de años y me contaba que trabajan de 8 a.m. hasta más de las 10 p.m.; horas extras que no son remuneradas. No pueden parar a comer porque no tienen dónde dejar la mercancía y, como mucho, un bocadillo encargado desde la puerta para no perder de vista su bagaje. Desde su agencia, los jefes miran para otro lado y no buscan fáciles soluciones como las de ampliar plantilla y repartir esa carga que, rara vez, puede cumplir con los tiempos. Me contaba que los almacenes están, literalmente, hasta el techo de envíos pendientes que, con un alto porcentaje de probabilidad, no se entregará en ese día de noche mágica. Se sustituirán por vales o tarjetas que aporten la palabra de que estaba pedido pero esos pobres pajes desorientados no pudieron por más que lo intentaron.
Me autorregalé un ordenador nuevo, la fecha de entrega era el 29 de diciembre y, lo más que me comunican es que, diariamente, hay incidencias y no puede salir y llegar a casa. Lo tienen en su almacén desde el día 27 y, hoy, a 2 de enero, me avisan de una nueva incidencia. Solución: he anulado la compra. Y busco una buena tienda informática y será ese el sitio elegido (espero encontrarlo).
Ojalá vuelvan los viejos tiempos y los comercios locales y cercanos sean los que nos provean de ilusiones y, a ellos, la de seguir atendiendo al público mirándose a la cara y con los buenos consejos a las preguntas sobre la elección. No quiero comprar pulsando el 1, el 2, el 3 ... para que me escuche algo que no tiene alma y que, sin ella, todo se complica por la falta de comprensión en ese no diálogo numérico dónde las palabras no tienen valor.
Sospecho de qué empresa de reparto hablas... Sé Urgente, tiene esas 'incidencias' habitualmente... Corre o Exprés ate, también pero menos... Lo peor es que matamos al mensajero, mientras los culpables comen, ríen, beben que hoy es nochebuena... 😉 Ya sabes... Y creo que la falta o disminución de comercios es principalmente en Cádiz y San Fernando porque vi todo lo contrario, ayer, en Chiclana...
ResponderEliminarLos gaditanos/as que tengan pasta deberían invertir en comercios locales, como los de antes. El futuro nuestro va en ello.
EliminarOn Time es la empresa, la que nunca viene y dice que no había nadie en casa y yo siempre estoy...
EliminarA día de hoy todavía no he comprado nada on line. Sé que llegará el momento que se me obliga de alguna forma a realizarlo también, pero no me gusta. En esto soy tradicional o antiguo. Ojalá vuelva a Cádiz el ambiente comercial que nunca debió marcharse.🥰🥰🥰
ResponderEliminarMis hermanos son como tú, jamás acuden a ellas. Yo intento adquirirlo cercano, pero, al final, muy pocas veces lo consigo y muy a mi pesar...
ResponderEliminarOdio la compra on line, por eso siempre me faltan cosas, pero no las encuentro, no hay apenas tienda físicas, resisten pocas por el brutal alquiler que deben pagar. Añoro Solves, Tosso, salías siempre con algo, Faly, D'Arenas, por ejemplo, discos.
ResponderEliminarY ese ambientazo en la calle Ancha y, sobre todo, Columela que se ha quedado sin nada que merezca verse en los escaparates. Qué pena!!!
ResponderEliminarPues en Málaga el comercio está a tope y la gente va con bolsas en las manos, además del comercio on line, es normal q los comercios sean on line y cada vez más comida para llevar. Cuesta mucho dinero mantener una plantilla y un local. Y estoy convencido de que todos compramos- compráis on line y en grandes almacenes. El comercio local no abre a las 8 de la mañana o a las 12 de la noche. On line sí. No seamos deshonestos.
ResponderEliminarLos vendedores ahorran en gastos; lo justo y 'honesto' sería contribuir en el sueldo de los repartidores y dejar de esclavizarlos entre jefes y los que están detrás de ese mostrador tan invisible.
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