"VÍDEOCONSOLAS SIN CONSUELO QUIJOTESCO"



Don Alonso Quijano, hidalgo venido a menos, y pobre, no encontró, en su realidad, el mundo justo y bueno que sí halló en sus infinitos libros de caballería a los que dedicaba todo su tiempo, vacío y desperdiciado, sin contribuir a esa causa noble a la que todo hombre de bien debiera consagrarse en cuerpo y alma. Su supuesta cordura de otrora se transformó en una locura ideal e idealista cuyo objetivo era sembrar justicia arrancando las malas hierbas de lo injusto. Sí, perdió la razón, pero no su sentido de obrar haciendo el bien. Escogió a "los buenos caballeros" e intentó imitarlos. ¡Bendita locura esta!

Ahora, en el siglo XXI, cinco siglos después, la historia aventurera de don Quijote, vuelve a repetirse. Hoy no se leen estos libros; hoy,  en los dormitorios de adolescentes, jóvenes y demás,  el héroe ha sido reemplazado por el villano sustituyendo, así, los espacios vacíos de la vida de todos ellos. Los caballeros luchadores solo se batían en duelo si el caso lo requería para reparar alguna falta cometida por su adversario e imperando el deseo de un final feliz. Esos eran sus principios. 

El antihéroe crea y se recrea en la maldad por la maldad. Cuánto más, mayor será su triunfo. No tiene sueños, solo oscuras intenciones donde la victoria consiste en la aniquilación por la aniquilación, sin más. Ganar puntos para despuntar sobre el resto y, vuelta a empezar. No hay causa, no hay fin. Solo muerte para que solo uno sobreviva sin pensar en la soledad que le quedará en ese desastre.

Ya se vislumbran los efectos de estos juegos envenenados, a través de esas vídeoconsolas (tan ansiadas en sus estrenos, y capaces de incapacitar a su ansioso futuro dueño de sus facultades hasta conseguirla) 

Una familia real ha sido, literalmente, aniquilada por uno de sus miembros. Jugó a ganar otra de sus guerras y, obnubilado, solo por llegar solo, sin nadie más a su lado, llegó al final de la partida viéndose vencedor. Él, probablemente, estará inquieto y con síndrome de abstinencia el resto de su vida. Es un enfermo ahora. Se acabó la partida para siempre. Ya no te quedan más adversarios que tú mismo. Ahora empieza tu verdadera guerra con el peor de los enemigos: descubrir tu realidad, la que cambiaste, desde tu locura, hacia un mundo sin juegos; tan solo, la vida y tú. ¡THE GAME IS OVER!


Comentarios

  1. Que horror!! Que locura! Que pena!!

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  2. Horrible!! Qué daño más grande!! Esto no tiene nombre!!!

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    Respuestas
    1. Ojalá aprendamos a dar a nuestros hijos herramientas para vivir, no para morir o matar.

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  3. ¡Un Monstruo! La realidad supera a la ficción.
    Algo estamos haciendo mal.Algo se nos escapa de las manos!!Muy triste.

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